2 de octubre de 2022

Imagen de Amber Clay en Pixabay

Afganistán, pedimos a Occidente garantías para los más vulnerables

Desde el Consejo de Nobles de la Serenísima, Principesca y Ducal Casa de Riboalte vemos como las mujeres son el objetivo de los talibanes, encerradas en sótanos o huyendo para evitar la venganza. Pedimos a la comunidad internacional que intervenga para garantizar la seguridad de quienes han trabajado durante años por la emancipación de las mujeres.
La comunidad internacional no sólo debe asumir el fracaso de la estrategia adoptada hasta ahora en ese país, sino también, y sobre todo, poner en marcha la maquinaria de ayuda a los civiles que intentan escapar. La atención se centra en las mujeres, las primeras y seguras víctimas de lo que ya se ha denominado “Emirato Islámico”.  Los países occidentales salvan a sus funcionarios y, en lo posible, a los colaboradores locales, mientras las mujeres tienen que esconderse para escapar de la venganza de quienes pretenden castigarlas por haber estudiado, trabajado y buscado un papel en la sociedad.

Los gobiernos occidentales deberían sacar a las personas más vulnerables, las mujeres solteras, los niños y las niñas, de sus casas y llevarlas al aeropuerto. El sistema bancario está bloqueado, imposible enviar dinero, ni siquiera para comida. De hecho peligran las necesidades de la población y el acceso a los servicios esenciales, como el agua potable.

La comunidad internacional no debe dejar a la población sola. Y más después del evidente fracaso de una intervención armada de 20 años, de una torpe gestión por parte de la administración americana en las negociaciones con los talibanes.